sábado, 29 de mayo de 2010











La relación destructiva se caracteriza por la presencia constante de agresión emocional, psicológica y física que conlleva el menosprecio de la persona afectada.El componente principal en la relación destructiva es la agresividad y esta queda evidente a través de:



Agresión Física:
· Empujones
· Forcejeos
· Apretones
· Golpizas brutales
· Supuestas caricias fuertes con mala intención


Agresión Emocional:
· Insultos
· Infidelidad
· Burla
· Control físico
· Control económico


Agresión Psicológica:
· Descalificación de lo que hace la persona
· Crítica sobre su aspecto
· Critica sobre su familia
· Desprecio de sus actividades
· Malos comentarios ante otras personas
· Gestos y actitudes de descalificación.






El noviazgo destructivo
Si bien es cierto que el noviazgo, durante la adolescencia, es un proceso muy necesario para crecer, conocerse a uno mismo y al otro. Estas relaciones no siempre son de lo mejor, no siempre son románticas y llenas de amor e ilusión.



En muchos casos, el vínculo que existe en una pareja se vuelve enfermizo y las personas comienzan a destruirse entre sí. La falta de seguridad en uno mismo, el miedo, la falsa creencia de que el otro es propiedad privada, y que si ama a alguien el mundo que lo rodea debe desaparecer, y otros factores, de origen más profundo, son causas de este inconveniente.Uno de los ejemplos más frecuentes es el del hombre (o la mujer) que somete, humilla, rebaja a su pareja para sentirse seguro. Este sometimiento es, lógicamente, lento pero progresivo; puede comenzar con pequeñas manifestaciones de celos (que son normales), pero con el tiempo se hacen cada vez más exigentes, y ya nada le resulta suficiente. “Si me querés no te vas a ir”; o “no tengo problema en que vayas, pero eso quiere decir que preferís a tus amigas y no a mí”; “yo vivo pendiente de vos y sólo espero que vos también lo hagas”; “si verdaderamente me querés no tenés por qué necesitar de los demás”, estas y muchas otras expresiones son frecuentes en relaciones que comienzan a destruirse, ya que después (estas excusas o manipulaciones) se vuelven exigencias o prohibiciones, y de a poco uno de los miembros de la pareja se encuentra atrapada.



El miedo a quedarse sola (o solo), pensar que ya nadie la va a querer, que ya se puso tanto amor y esfuerzo en esa relación, la posibilidad de perder el apoyo material, la baja autoestima, hacen que se siga indefinidamente una relación destructiva.

2 comentarios:

  1. chidito niña eso es lo q
    no se le tiene q aser a una
    mujer ................ejeje
    esta chido tu blog....

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  2. orale iza toda una psicologa jejejej haver cuando me das unas terapias ps que bn que hables de eso temas ya que las separaciones estan de moda mmmmmmmm donde lo habre oido....

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